Nacimiento del Partido Socialista Popular (PSP)

Década del 70:

En los umbrales de la década del 70 y ante la inminencia de la reanudación de la vida política institucional se profundizó el trabajo de acercamiento hacia otras agrupaciones socialistas. Ello culminó en la constitución del Partido Socialista Popular, exactamente el 23 de abril de 1972. Confluyeron en él el Movimiento de Acción Popular Argentino (MAPA) y el Partido Socialista Argentino (PSA); Militancia Popular y el Grupo Evolución.

El Partido Socialista Argentino, rectificando su postura antiperonista, planteaba por entonces el acercamiento a los sectores populares y participaba de la denominada Hora del Pueblo.
Militancia Popular estaba integrado por viejos militantes de origen socialista, la mayoría de los cuales había participado de la creación del Partido de los Trabajadores.

El Grupo Evolución se nutría de militantes de ideas socialistas cuyas posturas críticas lo mantuvieron al margen de las organizaciones socialistas tradicionales existentes hasta ese momento.

A esa conjunción de fuerzas que dio nacimiento al PSP el Socialismo Argentino aportó su estructura institucional y valiosos núcleos de afiliados en diversas provincias del país. Y el MAPA, el más alto contingente de militantes.

Desde entonces, dentro del nuevo partido tuvieron lugar diversos debates frente al proceso electoral de 1973, y ante la imposibilidad de arribar a un acuerdo el PSP convoca a votar en blanco. Pero ya con el regreso del General Perón el comité nacional resuelve apoyar la fórmula Perón-Perón. Ello determina el alejamiento de algunos sectores provenientes del socialismo argentino y la designación de Guillermo Estévez Boero en la secretaría general del partido.

En abril de 1974 la Argentina se sumerge en una nueva etapa política de gran inestabilidad. Algunos sectores, fundamentalmente de la juventud, son precipitados a una estrategia nihilista reñida con la realidad nacional y con su propia vida.

El PSP rechaza la tesis del foquismo, de la guerrilla, por considerarla una concepción subjetiva desarraigada de la realidad.

Pero la suerte estaba echada. La violencia desatada y el accionar de los monopolios ponían ya en serio peligro la vida institucional.

Frente a esa coyuntura, al producirse la muerte del General Perón el PSP expresaba:

”Es preciso suprimir, por miope y antiargentino, todo cálculo político futuro basado en el fracaso del gobierno popular. Si esto ocurriera solo existirá futuro para el dolor de los argentinos y la apetencia de los mercenarios”

Y poco después, el PSP ratificaba en el congreso de 1975 la convicción de que el único camino era el consenso. Alertaba entonces que “pensar en otra vía para realizar el cambio es avanzar hacia la concreción de otra dictadura".

Así se llega al 24 de marzo de 1976. Y con ese golpe de Estado se inicia la noche más larga de la historia argentina. En la más sangrienta dictadura que conociera la Argentina miles de militantes políticos, gremiales y sociales son detenidos, torturados y desaparecidos, y otros miles deben emprender el camino del exilio. Compañeros del PSP fueron detenidos y perseguidos. Un bando de la dictadura militar disolvió entre otras organizaciones al MNR, lo que suponía pasarlo a la ilegalidad.

Las limitaciones impuestas a la actividad política exigieron un cambio de los métodos de trabajo partidario. Prohibidas las reuniones, el mensaje del partido llegaba en hojas manuscritas a lo largo y a lo ancho del país. Con todo, en esos oscuros años hubo un gran desarrollo de la vida interna del partido y se realizaron importantes tareas de capacitación en materia de salud, educación, legislación laboral a través del Centro de Estudios Acción Argentina..

El terror implantado por la dictadura tampoco detuvo el trabajo externo. Se crearon espacios de diálogo con intelectuales y dirigentes de otros partidos, y se participó activamente en la denominada Multipartidaria. También comenzaban los primeros contactos con partidos políticos de la Internacional Socialista con el objeto de denunciar la violación a los derechos humanos y de crear condiciones para el retorno a la democracia.